A poco más de 40 kilómetros de Bogotá, esta Tabio. Nunca había puesto un pie allí. Pero ese día, junto a Yazmin Beltran, íbamos en camino a su plaza central, donde nos esperaba el hombre que conocía el camino hacia Juica: Alex, nuestro guía, que venia desde Chia para guiarnos.
Lo que Yace en el Valle
Bajo el nombre de Tabio y su vecino Tenjo late la misma memoria. Antes de que existieran el GPS, fronteras municipales, los muiscas ya habían leído el territorio y le habían puesto palabras a lo que veían: una tierra que se abre y respira entre montañas.
Los dos municipios comparten la raíz Teib que en muysc cubun significa abolladura o boquerón (hendidura o apertura alargada en la tierra en forma de boca) enmarcada por el relieve montañoso.
Y una de esas ondulaciones que bordea el valle es Juica.
Tabio toma su nombre de ese boquerón, allí donde el Río Frío (también llamado Sinca) rompe la tierra a su paso.
Tenjo parece completar la frase que la tierra empezó a decir en Tabio. A su raíz Teib se suma Jo o Joc, que quire decir cueva o entre los cerros. Entonces Tenjo es la tierra baja que yace entre la serranía de Juaica y el cerro de Majuy, un valle angosto que funciona como puerta —de entrada o de salida— hacia la Sabana de Bogotá.
La Foto
Después de encontrarnos con Alex, decidimos que lo más práctico era dejar el carro lo más cerca del inicio del camino.
Todo estaba listo para iniciar el ascenso.
Pero justo antes de subir al carro, pensé: Ay, voy a tomar una foto en la iglesia del pueblo. Quizás después me sirva cuando este escribiendo.
Yaz y Alex se quedaron esperando dentro del carro. No me demoro. Solo voy a tomar una foto, les dije.
Caminé media cuadra.
Y me paré al frente de la Iglesia.
Tomé la foto:
Y entonces sucedió algo que no estaba en mis planes.
Un llamado silencioso, como si algo desde adentro me estuviera diciendo: Entra.
Crucé la calle.
La puerta principal estaba abierta.
Varios fieles llenaban las bancas de madera.
Di un paso hacia adelante.
Casi debajo del dintel, la sensación se hizo más fuerte.
Bajé mi mirada, intentando descifrar si debía entrar o no.
Entonces descubrí el piso.
Que baldosas más lindas, pensé.
¿Entrar seria desviarnos del objetivo?, me pregunté. Después de todo habíamos venido a Tenjo para subir a Juica. Ya eran las 9:30am y nos esperaban al menos 5 horas de caminata, mas el regreso a Bogotá.
Estaba a punto de regresarme al carro cuando recordé que Erika Cruz Salazar me había comentado hace algunos días que las iglesias de esta zona marcaban puntos de confluencia de líneas Ley.
La sensación se hizo más contundente.
Entré.
Las formas en el piso me encausaban al fondo de la iglesia.
Seguí caminando. Cada vez más hacia adentro, hasta llegar a los escalones que marcan el inicio del altar.
Y entonces llegó otra instrucción: Encuentra qué hay detrás del altar.
¿Detrás del altar?
Miré a la derecha.
Nada.
Miré al otro lado.
Tampoco había ninguna puerta.
Volví a observar el altar, buscando alguna apertura, pasadizo, alguna señal que indicara por donde debía continuar.
No encontré ninguna señal.
Quizás si había algo detrás del altar, podría verlo desde afuera. Entonces entendí que aquello no iba a ser una visita rápida. Así que regresé al carro a buscar a Yaz y a Álex, y les comenté sobre la instrucción.
Los tres caminamos bordeando la esquina donde está la iglesia, buscando lo que sería el “detrás” del altar. Y esto nos llevó a una casa convertida en locales comerciales. Todos estaban cerrados.
Justo en ese momento llegó una pareja y abrió uno de los almacenes. Estaban sacando cajas de fresas. Me acerqué y les pregunté si me permitían entrar para ver qué había detrás de la iglesia. Pero iban de afán a vender las fresas y no nos podían atender.
Nosotros seguimos caminando hasta el final de la cuadra y ahí encontramos la capilla de San Antonio, que le hacía espejo a la iglesia.
Como no encontramos lo que buscábamos nos regresamos a la iglesia. Y yo caí rendida a las escenas de los perros, que no sabía si estaban escuchando la misa que recién había comenzado o solo acompañaban a los creyentes:
Yaz y yo buscamos un punto de conexión, sin llamar la atención y sin interrumpir el servicio. Esto nos llevó a la capilla del Señor de los Milagros, ubicada a uno de los lados de la nave central. Tan pronto la vi, mi corazón aumentó sus revoluciones.
Rápidamente me ubiqué y así mismo comenzó la transmisión, la cual puedes escuchar aquí o continuar leyendo la transcripción:
(3:12) Querida Yazmin, ya será tu turno de ir a Kailash.
Ya será tu turno con otras personas que irán a Kailash.
No hay necesidad de sentir que estás perdiendo o no estás en algo, pues la hermana lleva contigo siempre en su corazón, en profunda gratitud. Ella hará la tarea, tú estarás ahí con ella.
No habrá muchas comunicaciones, simplemente le hemos dado a la hermana de los pelos (refiriéndose a Michelle Acosta) rosados el ejercicio de visualización para que puedas visualizar y estar ahí, presente, presente, presente.
Recuerden, hermanas, que su cuerpo es un cuerpo físico, pero ese es el mismo cuerpo que les permite viajar, estar en otros lugares, viajando con su propio cuerpo, extendiendo su mirada. Por eso le hemos dado a la hermana de los pelos rosados ese ejercicio. Practícalo para que estés ahí, para que camines al lado de cada paso de la hermana, trazando el sagradísimo, elevadísimo, doradísimo Loto Dorado.
Pues ya le hemos mostrado a la hermana que Matías (refiriéndose a Matias de Estefano) también está ahí y él tiene su tarea y su misión. Ustedes los dos trabajan como una especie de cadena, como una sincronía.
Una sin-cronía.
Sin-cronía.
Entonces Yaz dijo: Muchas gracias.
Y la conciencia que se comunicaba respondió: Gracias a ti, hermana querida del olor de los jazmines, pues tu servicio ha sido observado.
Gracias por llevar a la hermana hoy.
Gracias por tu compañía.
Gracias por tus pasos.
(6:23) El hombre de la luna tiene información, información para ustedes. Quizás al terminar de unir la información de hoy, deben ir con él a la Iglesia de la Valvanera, a la Valvanera.
(6:39) Él ahí conoce información, información relevante, información relevante. Carolina, información relevante, relevante, relevante, información, información, información relevante.
Solicitamos amablemente a las hermanas esmeraldas guarden toda la información, toda la información. Lleva estas piedras hermosas en todo tu viaje, pues ellas contienen la información, al igual que el huevo, el huevo, el huevo (refiriéndose al huevo de oro de dragón).
(7:19) Ellas contienen información de Muso, Muso, Muso.
Chivor, Chivor, Chivor, Chivor.
Conexión Muso – Chivor.
Chivor, Chivor, Chivor, Chivor, Chivor, Chivor. Chivor. Chivor. Chivor.
(9:57) Estas son frecuencias nuevas para ustedes, hermanas. Estamos terminando su recalibración para que no se chamusquen en la tarea de hoy.
(10:50) Quédense quietas.
(12:07) Recalibrando el óvulo frontal izquierdo.
Recalibrando hemisferio izquierdo.
(12:56) Peinando líquido encefalo, encefaloraquideo.
(13:02) Depurando.
Depurando cuello calloso… borde izquierdo.
Limpiando, depurando todas las áreas cerebrales ahora.
Depurando memorias ancestrales.
Depurando.
Depurando senos paranasales.
(14:43) Activación completa.
Depuración en tránsito completada.
Limpieza, activación, depuración de todos los sistemas cerebrales y mentales.
Repotenciación de la llama violeta, rayo arco iris.
15:24) Ya están, gracias, hermanas.
Procedan en el camino. Escuchen al hermano que viene de la Luna.
Los esperamos entonces en la cúspide de la torre de Ju-a-ica.
Juica.
Juaica.
Juaica.
Juaica.
(15:58) ¿Cuál es el nombre de Juaica?
Juica.
Juica.
¿Cuál es la conexión Juica – Kailash – Fujisan?
Y con ese enigma cerró la transmisión.
Al Monte Fuji ya había ido en julio.
A Juica iría hoy.
Y Kailash… bueno, Kailash sigue en veremos, debido a la situación que desató la inundación en la frontera entre Nepal y el Tibet (China).
Por ahora, con las instrucciones claras, estábamos listos para retomar nuestro camino hacia Juica.
¡Y yo, que pensé que era una parada para tomar una foto de la del pueblo – jajaja!
Cuanta belleza e información detrás de una simple fachada.
Gracias a Erika Cruz Salazar por subir el audio de la transmisión al canal de YouTube. Erika atiende la Caamara Taquionica en Bogota, Colombia, según los lineamientos de Cobra. Siguela en Instagram @almadespiertanatural
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